Como todas las veces que hemos acudido, el cariño y la amabilidad con que nos han tratado, han sido espectaculares.
Hemos visto conejos, rapaces, caballos, gallinas... hemos plantado tomateras, hemos visto cereal (cebada y trigo), almendros... y cerezos.
Lástima que esta vez, las cerezas no estaban tan radiantes como otros años... Pero, es lo que tiene el campo...